Lunes, 05 de marzo de 2007
...en serio. ¿Por qué? Si apenas sé nada de este veteranísimo y consagrado cantante y artista británico. Bueno, algo sé acerca de su genialidad y carácter polifacético. Según parece, es esto último un poco de lo que intentaba reflejar en su famosísima canción Changes, que es justo la que me ha venido a la cabeza durante este fin de semana.
Hace seis años, estaba yo comenzando mi aventura en la facu de Políticas de esta nuestra universidad. Hoy, no llevo apenas unas 5 o 6 sesiones del Máster que acabo de emprender en la misma facu. Ya casi no parece la misma, con todas las reformas que en ella se han acometido, reformas que siempre pensé que yo no llegaría a "disfrutar", siendo aún alumno del centro.
Hace cinco años, estrené mi primer empleo, en el ciber Altanet. Me "contrató" un amigo, y estuve trabajando allí de forma intensa o esporádica durante seis meses, hasta que el negocio cambió de propietario.
Hoy, después de haber trabajado de forma eventual o haber intentado trabajar en ámbitos de lo más variopintos , puedo decir que hace sólo unas semanas que entré de nuevo a trabajar en un ciber súmamente parecido -y próximo- al de hace cinco años. De nuevo acudí para echar una mano al mismo amigo de hace cinco años, y así de camino él me echaría una mano a mí.
Dicho así, parece todo tan parecido... Y sin embargo, con 24 años me siento tan diferente al adolescente tardío que entonces era, y que no creo seguir siendo. Aunque me asemejo a un adolescente de los que se ven en las películas de ahora; no por mi aspecto, desde luego, sino por algo así como mi estilo de vida.
¿Decepcionante? Más bien no. En realidad, me siento justamente como el protagonista de una de esas películas que se hacen ahora. En el cine actual están de moda los temas como "la crisis de los 30", "la crisis de los 40", "la de los 50" (bah), "las estaciones de la vida", "retratos de esta o aquella sociedad en un momento histórico concreto, y no necesariamente el actual"... Lo que yo estoy estoy experimando, ¿puede llevarme, definitivamente, a denunciar una especie de "crisis de los veintipico"? Muchos hace tiempo que habrán pensado que yo ya apuntaba en esa dirección, después de haber leído las ocho líneas del "Acerca de" de esta bitácora. Parece bastante obvio...
Sin embargo, los que me conocen saben de mi propensión a la ironía, a la burla y a la ambigüedad en la forma en que veo las cosas, y las vivo. Algunos piensan que es optimismo, y yo les dejo que lo crean si eso les ayuda a ellos a sobrellevar sus penurias diarias. Yo suelo huir de las mías o, al menos, relativizarlas con ayuda de mi flemático temperamento y la alta capacidad de abstracción que creo que tengo, o que prefiero creer que tengo, ya que tan útil está resultando. Por ejemplo, "todos sabemos que un lunes puede parecerse mucho a otro lunes, pero hacen falta otros seis días de sufrimientos y alegrías para llegar hasta él". O, "cuando te sientas deprimido, abre la puerta a tu yo del último sábado por la noche, el cual se sentirá inevitablemente infravalorado y le echará la bronca a tu yo del presente momento, lo cual será bueno para tí".
En fin, tantas memeces que pueden decirse... La cuestión, es que yo no me veo inmerso en ninguna "crisis"; sí reconozco que formo parte de una generación con rasgos claramente identificables, un tanto aniñada o infantiloide, que manifiesta una cierta egolatría, como dice este artículo pero, al cabo, la primera generación que está, a veces, dispuesta a reconocerse a sí misma como "ni buena ni mala". Y yo formo parte de ella, lo cual tampoco es ni bueno ni malo.
Ahora empiezo, pues, a hacer cosas que ya empecé a hacer hace años. Sin embargo, si entonces hubiera pensado que esto sucedería, me habría encerrado para siempre en mi cuarto, abatido por este vaticinio de un futuro inmovilista y anquilosado. Pero lo cierto es que hoy me siento despreocupado, incluso esperanzado, he comprendido que no existe cura para la incertidumbre que se me insinuaba como espada de Damocles, o como un cubo de agua gélida de Damocles. Lo concibo todo de forma tan distinta... no tengo miedo a encontrarme con el mundo. Nunca me imaginé a mí mismo así, pero sí soñé o pude soñar que haría muchas de las cosas que he hecho o estoy haciendo.
Por cierto, y hablando de lo mismo, en septiembre del 99 Julieta Venegas vino por primera vez a Granada. Yo, que en aquella época era quizás la única persona que había comprado su LP en cien, o quizás mil, kilómetros a la redonda, naturalmente estuve allí. En la Industrial Copera. Con los otros tres gatos, claro.
El pasado fin de semana, una Julieta Venegas que ha vendido cientos de miles de discos en nuestro país, volvió a visitar la capital granadina, para deleitar a una multitud entusiasta en el auditorio García Lorca del Palacio de Congresos. Y este será precisamente el próximo asunto a tratar en este weblog...
Lo cual me recuerda... ¿qué era un "weblog" en el año 99? ¿Y en el 2002? ¿A cuántos conciertos había ido yo por aquel entonces?
Puto David Bowie. Aquella mañana te dio por levantarte profético...
Por: CdelaV | Otras coserías | Nos echamos unas birras, 0 concretamente | Referencias (0)

Birra con ginebra, o el Diario de Diego Jones ("porque no hace falta tener 30 años pa coquetear con la alopecia") es la libreta virtual donde espero ir relatando experiencias fruto de mi inmersión en el rock 'n roll, de la mano de una banda: ANATOLIA
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