Sábado, 17 de mayo de 2008
[Rabia + The Voynich + After Prozac + Ladrillo]
-Fecha:: Miércoles 30 de abril de 2008.
-Hora: A las 22:00, o un poco antes, para ser exactos.
-Lugar: Sala Sugarpop.
-Precio: 4 pavos.
-Fotos: Casi nada.
-Vídeos: Hay uno de los Rabia, muy completo. Gracias a este youtubero que lo grabó. Aunque no puedo insertarlo en la página, porque la opción está desactivada. Igual meto algún otro... [Actualizándome: El youtubero en cuestión, es youtubera. Y su vidrio ya está incrustable. ¡Gracias, Marta!]
-Sí, tengo ganas de que me dejéis comentarios. Seguramente, para superar la frustración de la entrada anterior.
(bromeaba, no es pa tanto)
(ni tampoco es nueva la frustración, qué pollas)

Qué gustazo, que pongan conciertos los miércoles. Más que nada, porque al día siguiente no me tengo que levantar temprano. Además, al no ser fin de semana, no sé, la gente parece como que tuviera otro rollo, ¿no? O el metabolismo cambiado, o algo así.
En fin, mis cosas y yo. La cuestión es que, después de andar tres cuartos de hora, porque mi trabajo está a tomar por culo de cualquier parte, bajé las escaleras de la sala, y me golpeó en los oídos un fuerte thrash, con rugidos guturales. El cantante de Rabia, tocaba nerviosamente un bajo inaudible mientras agitaba su melena rubia, provocando en mí la dosis de envidia habitual en estos casos.
Después de un tema propio, y mediando un par de cambios en la formación, pasaron a una versión muy recurrida para cualquier grupo, casi sin importar el género: Enter Sandman, de Metallica. Buen intento de enganchar al público; lo cierto es que el cúmulo de personas frente al escenario, pegó sus buenos botes y se montó sus pogos y sus desmadres. El resto de la gente, nos dedicamos a escuchar, y... qué difícil es rendir apropiado homenaje a una canción histórica de un grupo histórico, y más en una sala como la Sugar, que tiene sus limitaciones. El nuevo cantante, todo voluntad, afinaba como podía, pero era tarea imposible ser James Hetfield y luego no lograba acojonarnos en la parte de la oración de antes de ir a dormir. A la batería le faltaba caña, aunque tampoco fuese por falta de ganas.
Menos mal que el guitarrista con la camiseta de Pantera, se daba bastante maña con el pedal. De hecho, en general se dio bastante maña con lo suyo durante toda la actuación. Los punteos le quedaron tan vistosos como en la canción original, salvando las distancias materiales.
La noche se alargó bastante, a causa de los preparativos inter-grupos, e interrupciones por problemas técnicos. De hecho, hubo que llamar varias veces al batera de los Ladrillo, porque al parecer sólo él controlaba el tema de los platos, timbales y demás.
Tras una de estas interrupciones, los Rabia finalmente se despidieron con otra creación propia: una especie de tema compuesto, casi exclusivamente instrumental, que atravesaba como diferentes fases, acompasado con el meneo de cabeza del respetable. Fue un rollo bastante personal -ya nos lo advirtieron-, un poco largo, a ratos hardcore y a ratos más melódico, con guitarreos chulos. Me gustó.
Si queréis ver siete minutos de su actuación, aquí bajo estas líneas está el video del que hablé.
Aviso de que el sonido es bastante malo; allí se oía mejor.
Los siguientes, The Voynich (en adelante, el grupo de los dos tíos grandotes), también eran desconocidos para mí. Indie-pop-rock, que me resultó una mezcla entre U2, Niños Mutantes, Cranberries, y los propios After Prozac, que tocaban justo después de estos.
Tienen temas rápidos, con wawa y algo de distorsión y otros más lentos y sencillos, casi acústicos, con arpegios limpios. En realidad, una de las guitarras no estaba bastante alta y un poco de todo eso se perdía. Debieron haberla subido, y también la voz.
Me llamó la atención el batería inicial, que, siendo zurdo, tuvo que amoldarse a un instrumento configurado para diestros. Fue un handicap que se le notó bastante... aunque tampoco es que los demás estuviesen geniales. Aún tienen que coordinarse más. En fin, ni los Led Zeppelin sonaron bien desde el primer día, y The Voynich sólo llevan unos meses como banda. Al igual que en Rabia, sus miembros son bastante versátiles (el batera cedió su puesto y pasó al bajo), y también les gustan los instrumentales.
Si te das una vuelta por su myspace, o por esta colección de vidrios, verás que tienen algunos temas curiosos, como Visage o Batman. Aunque no se puede decir de ninguno de ellos, que sea el no va más, o un despliegue técnico. Pero oye, pegadizos, eso sí. Dejaron buena impresión.
Llegó ese momento que te puedes esperar, tarde o temprano, cuando vas a la Sugar. No falla. El momento en que dices, "oye, empieza a hacer calor". Tocaba sudar la camiseta, con los animados compases de After Prozac, y con esta era ya la tercera vez que los veía. ¿Podemos por ello suponer que no habría nada que contar? Pues no. Porque resulta que la formación ha sufrido importantes cambios: el cantante Pablo ha tenido que marcharse, por indisponibilidad.
Le ha sustituido Otman, uno de los dos guitarristas. Y de entrada se defiende bastante bien; tiene una voz agradable. Diría que lo que le falta es algo de potencia, garganta, y pegarse permanentemente al micro. ¿Sería ese, o tal vez la falta de preparación, el motivo por el cual se dejaron Impassive y Country of two, que son probablemente sus dos títulos por excelencia? Me sorprendió mucho esa circunstancia.
A cambio, el setlist estuvo compuesto por un primer tema muy rápido (Alone, o Run away, no estoy seguro), y a continuación Please Don't, Grey Man, y... sí, ellos también buscaron la complicidad del público, con un tema coreable, archiconocido y... absolutamente inesperado. Porque nadie habría adivinado que aquella noche oiríamos Rehab en directo. Y aunque el tema se presta al grunge, ellos la hicieron rockera y estridente, tratando de sacarle todo el partido posible.
Resultó una maniobra eficaz para estimular el deleite colectivo. Sin embargo, en cierto modo la desperdiciaron... Recuerdo que, al ver que terminaba la canción y no se despedían, pensé, "si no es el final, es que deben guardarse algo muy bueno para mejorar esto". Pero lo que hicieron para el final, fue repescar La Punk, un título simbólico y testimonial del L.P., y alargarlo insistentemente. ¿Por qué?
Si es que, lo que es válido para el bis de un concierto largo, no siempre es bueno para un concurso en el que solo dispones de 20 o 30 minutos para enseñar tus cartas. En fin, de todos modos ellos han estado mejor en ocasiones pasadas, y sin duda estarán mejor en ocasiones futuras. Todo es cuestión de adaptarse a las nuevas situaciones. Lo cual, espero, no les debería impedir tomar las buenas decisiones.
Marte entró en la casa de Capricornio, y Saturno se alineó con el Mercadona de Pedro Antonio.*
Sólo así se explica que yo, por fin, consiguiera ver una actuación completa de Ladrillo, en condiciones más o menos buenas. Hasta ahora, lo había intentado -o no-, y se me había resistido. Y yo a ellos.
Pero no era el único que estaba deseando verlos, a juzgar por el entusiasmo y los gritos del respetable. La verdad, eran los que más fans llevaban, y su obligación era responder a esas buenas vibraciones, con toda su entrega y energía desde el escenario (lo cual adquiría un significado especial, para el caso del baterista Mafo, que estaba con 39 de fiebre). Es decir que, por ejemplo, si llegan a abrir con Por las mañanas, habría sido para matarlos. Y eso que es una balada preciosa...
Pero hicieron lo correcto: dedicar todo su tiempo al funky-blues que ahora les caracteriza. Capitaneados por la simpatía y voz arrolladoras de Vanessa, la catante bailonga y sugerente. Y sólidamente respaldados en los ritmos, por ese dios del bajo que es Mario, y por Mafo, que habría completado su metamorfosis de sólido a líquido, si hubiera tenido que tocar sólo un minuto más.
No sólo mantuvieron al público en constante animación con temas como Música (el primero, creo), o Apartao de la ciudad, que podemos ver en el vídeo de abajo, correspondiente a un bolo anterior en el Sugar. Como decía, no sólo ofrecieron lo que saben, sino que se permitieron la frivolidad de tentar al público con ladrillos de gominola, que lanzaron por doquier. En bolsitas, claro.
Ellos no lo saben, pero yo tuve la idea mucho antes, porque en "mi" tienda vendo gominolas. Sí, también ladrillos, pero sólo si es tiempo de ladrillos (el truco es esperar a que estén rojos; si están verdes o de cualquier otro color, ¡no te los comas!). En fin, esto que un día te estás comiendo uno, y se te enciende una bombilla sobre la cabeza, ¿no? Pero luego se te olvida...
La hora de llevárselos a todos de calle, y lo que yo estaba esperando como loco, llegó con My favourite game, de The Cardigans, tema que a este grupo le gusta versionar, y que le encantó a la peña. Aunque, hay que decirlo, es aquí donde más nítidamente puede notarse cuando un guitarrista mete la pata... Al parecer, uno de ellos estaba un poco ebrio, o eso me dijeron. Ocurre a menudo cuando tu grupo es el último en tocar. Y de esto podría yo hablar mucho...
Terminaron con una canción que antes siempre usaban como intro, y que creo no me ha quedado claro si se llama La Setentera, Sin miedo, Si quieres puedes, o no sé cómo demonios. Era tarde, y no podían atender las peticiones populares, que pueden resumirse en Trapecista sin red y... el crusaíto -lo juro-. Aunque yo creo que, para esto último, sí se podían haber arrancado.
El jurado se retiró a deliberar. Bueno, vale, eran tres personas, y tampoco se retiraron demasiado ni durante mucho tiempo. Además, soy testigo de que algún jurado había estado en permanente deliberación.
Dos cambios habían tenido lugar, respecto al plan inicial del concurso: los Noise'n'Biscuits, que figuran en el cartel, no habían podido presentarse. Pese a lo cual, faltó tiempo y no pudo llevarse a cabo el "desempate" previsto entre los dos grupos que resultasen más votados.
Muy pronto se anunció que los ganadores fueron Ladrillo, que subieron de nuevo, pero no para tocar, sino para dar las gracias y recibir la ovación correspondiente (véase la foto de más abajo). A título personal, creo que fueron justos ganadores, se mire por donde se mire.
Y ahora me estoy dando cuenta de que no sé qué han ganado, porque ni ahora ni entonces conocía la naturaleza del premio.
Hala, así termina otra crónica más. La primera que hago -completa- de un concierto en Sugarpop. Cortita, en proporción a las dimensiones de la sala. Me quedarán en la mente dos incógnitas:
1ª- ¿Por qué los de la sala se repitieron tanto con la canción Misterious ways, de U2? La pusieron a cada descanso entre grupos, así como al final.
2ª- ¿Nadie se sorprende de ver a un tío sentado en la barra, escribiendo notas después de un concierto? Estoy seguro de que alguien me vio y se preguntó que qué pollas hacía yo. También estoy seguro de que otros que me conocían me vieron, y sabían perfectamente lo que estaba haciendo, jejeje.
¡Eh! Que podéis interrumpirme, ¿vale?

*(lo cual ya tiene mérito, si tenemos en cuenta que no hay ningún Mercadona en Pedro Antonio...)
Por: CdelaV | Conciertos | Nos echamos unas birras, 8 concretamente | Referencias (0)
Pues tío, a ese concierto estuve a punto de ir yo, porque una chica amiga mía es colega de los rabia, y me había dicho de ir.
A After Prozac les vi hace ya mucho y siendo exigentes como suelo ser yo, estuvieron correctos con algún detalle bastante bueno. Ya casi no me acuerdo, pero es la sensación que me quedó.
Al resto ya les veré, supongo. Me ha dado mucha curiosidad por Ladrillo, ya hablaremos si tocan pa ir.
Lo que haces por los grupos noveles granadinos escribiendo sus crónicas, promoviendo la curiosidad entre tus lectores para que vayamos a verlos cuando nos encontremos con un cartelito en el que salgan, es un deatallazo que pocos aprecian. Servidor intenta ser uno de ellos, que conste.
Andrés | 18-05-2008 22:48:07
Bueno tronco, nada que decir... excepto que ¡muchas gracias! Y que espero que llevemos a cabo los planes que hemos estado haciendo por el mesenger, jejeje.
ColegadelaVega | 18-05-2008 23:49:06
Hola Diego. Gracias a Andrés he podido leer tu artículo. Soy yo la que ha colgado el vídeo de RABIA. No sabía que lo tenía sin el permiso de insección ¬¬'. Lo he cambiado para que lo cuelgues ;-)
http://es.youtube.com/watch?v=tL1fW4GrKYo
Los músicos son amigos mios y me alegra mucho que te hayan gustado.
Un saludo!
Marta | 18-05-2008 23:51:39
Hola Marta!! La verdad, ayer mismo me habría jugado el cuello a que la persona que colgó el video (o sea tú, en este caso), le había dado a la opción de "no insertable" sin querer.
Ahora mismo actualizaré la crónica. Y los Rabia, no es que me gustaran MUCHO tampoco xD Pero le echan dos cojones.
¡¡Muchas gracias por grabar!!
ColegadelaVega | 19-05-2008 00:08:28
Tas pasao Colega, tas pasao...
Estupenda crónica, como siempre. Te vamos a dar trabajo en la siguiente, si vienes a vernos :P
Saludos!
Mario | 19-05-2008 01:02:59
ColegadelaVega | 19-05-2008 01:05:43
Sé que llego tarde, pero si se repetía el misterious ways no era porque yo quisiera, es por el Shuffle del Mp3, que me odia y le gusta hacer que la gente me mire...
Alberto | 11-02-2009 13:11:33
ColegadelaVega | 11-02-2009 14:16:41

Birra con ginebra, o el Diario de Diego Jones ("porque no hace falta tener 30 años pa coquetear con la alopecia") es la libreta virtual donde espero ir relatando experiencias fruto de mi inmersión en el rock 'n roll, de la mano de una banda: ANATOLIA
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