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Birra con Ginebra

Miércoles, 17 de junio de 2009

II Festival de AGM


AGM son las siglas de Asociación de Grupos de Música de Granada.
Y este es su segundo Festival. Lo que implica que hubo un primero.
Fue hace un año. Y estuvimos allí, lo vimos y lo contamos.

Así que vamos a hablar un rato de etapas, anda.



A muchos nos gusta vertebrar en etapas todo proceso progresivo que abordamos o experimentamos, y que tiene un principio y probablemente un fin. Como una tarea, una carrera, un viaje, un proyecto colectivo, o nuestra propia existencia.
Así damos sentido a los acontecimientos. Y es verdad: esas etapas, o fases, están ahí. Lo sabemos porque, cuando miramos atrás con la suficiente retrospectiva, desde la óptica del historiador aficionado que llevamos dentro, descubrimos una trayectoria con ciertos patrones, ciertos momentos, ciertos cúmulos de circunstancias, que determinaron el devenir posterior. Y ahí hay una etapa.

Si bien es cierto que las personas más activas y emprendedoras no se paran mucho a pensar en estas cosas, sí nos ocurre a quienes somos más calmados y reflexivos. Y cuando hemos identificado esos patrones, esas señales, las reglas cambian por completo y a veces nos atrancamos porque no llega lo que esperábamos. Por suerte, tarde o temprano solemos darnos cuenta del error. Y aprendemos la lección.

(O no.)

(¿Qué lección?)

Y es que las etapas se dejan ver a posteriori, nunca a la inversa. Nada como el hecho de comunicar que, "a partir de (hoy/mañana/...) empiezo una nueva etapa", para denotar que no tenemos la menor idea de lo que va a ocurrir, que equivocadamente creemos que dependerá de nosotros, y que nuestro pasado inmediato nos ha marcado, cambiando radicalmente nuestros planteamientos y nuestra manera de ver las cosas, de tal manera que nos será imposible desembarazarnos de él.
Todos nos hemos dicho alguna vez, la frase "desde este día, lo veo todo claro". Alguna vez, y quizás luego otra vez. Y otra. Y otra más. La manera de decir basta, es aceptar que no será el último escarmiento. Que seguro nos volverá a ocurrir. Y mientras tanto, seguimos en la espiral.


Este es el segundo festival, porque ya hubo un primero, y yo lo ví.
Cuando viajo en el tiempo y hablo con mi yo de entonces, le doy un par de palmaditas en la espalda. Le felicito por haber abierto tantas puertas, por escribir crónicas originales e imaginativas con asiduidad y con cierta puntualidad, y por estar en la cresta de la ola.
Le recomiendo que se atreva a dar un paso más, a dar un tirón definitivo a las riendas. Pero tampoco hago mucho hincapié, porque en general me tiene bastante contento. Y porque lo que pueda achacarle a él, es prácticamente lo mismo que puedo achacarme a mí, ahora.

Es el segundo Festival, y tiene su propia historia. Igual que el primero tuvo la suya. Fue una historia llena de empeño, ilusión, sentimientos, impregnada de la novedad y la expectación de todo lo que está empezando. Pero en esta tierra, el camino siempre es tortuoso para quien no quiere dejar morir aquello que en buena hora empezó.
Esperaba un futuro lleno de incertidumbre, sin embargo resultaría vano y estéril ponerse a jugar al agorero oportunismo del "yo ya ví venir las vacas flacas".
Porque, cuando uno hace todo lo que está en su mano, toma la iniciativa y se responsabiliza de sus actos, cada progreso logrado y cada tropezón en el camino, resultan aleccionadores. Y todo este festival lo fue. Instructivo, y aleccionador, en muchos sentidos.

Así que creo que ya hemos tenido bastante. Que puedo dar por terminado este ladrillo-preludio filosófico (marcado con la genuina etiqueta de "Esta vez es personal", y la de "es mucho más trascendente de lo que parece", como todos los que escribo). Y que voy a empezar a contar lo que pasó.



Pasó que, como es habitual en estos casos, fui con la hora justa, tuve que correr... y al entrar apenas me detuve ni reparé en más asunto que en el mismo escenario, sobre el que Tennica ofrecían su primer tema. Es decir, que otra vez por los pelos. ¿Cómo me las apaño?

Unos Tennica con el ánimo despierto, que dieron buena cuenta de su flamante L.P., sin sorpresas en esta ocasión. De nuevo, el combo Androides y huesos + A tumba abierta, jazz, exotismo y flauta travesera en Ropa Mojada o Mono 9, un poco de guitarreo con Campanas de cristal, o su tema no grabado, El Bypass.
Y sobre todo, cómo no, la Crucifixión de Medusas, que ya nunca más debería faltar en un setlist del grupo. En los últimos meses hemos tenido la suerte de poder escucharla en vivo en varias salas por las que han estado circulando... Tanto peor para la media Granada que se lo haya perdido.



El diagnóstico fue el habitual: con la mitad de su repertorio, piensas, "qué extraño", o incluso, "qué coñazo". Y con la otra mitad se te queda una cara de "es la puta ostia", "lo nunca visto". En verdad, cuando recibimos un soplo de aire fresco semejante, se trata de aprovecharlo. Ahora, en el momento de incipiente expansión de la banda. Porque quién sabe si pronto se contagiarán del snob-aislacionismo que, diríase, acecha a cada representante de indie pop que apenas empieza a darse a conocer en nuestra ciudad.

Sin embargo, no es esa la dirección que lleva Tennica, a juzgar por su actitud en la actuación del Festival, propiamente dicha. Todos orientados de frente, como debe ser, y con cierto afán comunicativo, encabezado por el cantante David, quien, llevado por su vis cómica, a punto estuvo de emular a Pepe Viyuela y hacernos el numerito de la silla.
Más mérito tiene esto que digo, teniendo en cuenta que sólo eran las seis de la tarde, hora de la siesta, y del café para otros, y el público era muy escaso (...al principio, aunque ya sabíamos que habría una progresión). Me acordé mucho de Jigkorova, del año pasado, y es que parece que en este Festival siempre le toca abrir al grupo más estrafalario.



...Y hablando de Jigkorova, llegó el primer descanso, y con él, la ocasión para terminar la ronda de saludos a todos los amigos y amigas que allí se encontraban. Que eran muchos.
Para empezar, como siempre, la gente de Babel: Marta, María, Pedro, Rafa y Jesús, más algunos voluntarios de la tropa, según tengo entendido. La mayoría de ellos, tras la barra, y pululando por allí también podíamos encontrar a Juan el informático, o a Mar y sus histéricos. O el heroico Guille, dispuesto a tirarse toda la tarde allí plantado viendo conmigo un grupo tras otro sin descanso.



Y -a lo que iba en un principio-, los jigkorovos Ismael y Luis, quienes además de colaborar, mostraron su nueva apuesta por los métodos tradicionales de promoción, se afanaron en distrubuir merchandising de su atípica banda a diestro y siniestro. ¡Quién los ha visto y quién los ve!
Así, por un cúmulo de coincidencias, la zona de la barra se convirtió en el Rainbow: una pasarela de camisetas negras de todos tipos y con diversos motivos. Ajustadas, anchas, remetidas... Mientras que los tíos parecían -parecíamos- más tristes y sosos de lo que ya somos, a las chicas, como a María de Histeria Innokua, les sentaban estupendamente.



Por supuesto, desde el primer momento estaban allí los Colt Puppets, fantástico modelo para ejemplificar las vueltas que da la vida, y a quienes correspondía tocar en segundo lugar. Finalistas del concurso de directos de AGM, el año pasado participaron en el Festival, como Opium. Curiosamente, entonces también tocaron en segundo lugar. Y entonces, la verdad, me aburrieron soberanamente.
¿Qué ha cambiado en la formación, para que ahora me parezcan bastante más entretenidos? Pues, muchas cosas. Para empezar, ahora son tres, tras la salida del antiguo bajista, cuyo puesto pasó a ocupar el guitarra solista. Ahora, la única guitarra (y van sobrados), es la del impostado cantante Antonio Slowfinger, que además ha renovado totalmente el repertorio este verano. Se ha puesto a escribir buenas letras, ahora en castellano, fáciles de escuchar y entender. Aunque no todas son suyas; algunas son del baterista Boke, que no canta, pero le pega al gong chino como nadie en Barco en el desierto.

El grueso de esos nuevos temas va incluído en la maqueta de la banda, grabada en enero, y en ella también hay espacio para I walk beside you, una de Dream Theater que dura menos de cinco minutos. En los últimos meses, la banda nos había habituado a escuchar dos o tres versiones concretas en sus conciertos, pero lo cierto es que para el Festival fueron totalmente de estreno. Nos sorprendieron abriendo con Elevation (U2), y más adelante tocaron el clásico de Iron Butterfly In a gadda da vida, y Breakout, de Foo Fighters, que, en el transcurso de una serie de dedicatorias, fue la que nos tocó a Guille y a mí, jeje. Además, probraron una canción nueva e inédita, La estación del olvido, buena exhibición de pedalera de Slowfinger, que ya es mi favorita del grupo, a pesar de -o precisamente porque- a diferencia del resto, carece de un estribillo que puedas memorizar.

No quisiera cerrar el capítulo de Colt Puppets sin elogiar el buen rollo que existe en el seno de esta formación de tres sencillos lojeños talluditos, con edad para estar casados, tener hijos, hacer la declaración de la renta, salir a cantar con una camiseta de Superman, y haberse emborrachado en el pasado. Mucho.
Naturalmente, que llevarse bien es más fácil cuanto más compacta es la banda, y en este caso hablamos de sólo tres individuos, que parecen conocerse desde crios. De alguna manera, esto se refleja en el escenario.



Avanzaba la soleada tarde, y detuve mi preocupación poque el equipo fuera mejor y más potente -que a mí me lo pareció-, que el del Alerta Rock, celebrado también en los Escolapios. Al mismo tiempo, aumentó mi curiosidad por otros detalles y aspectos extra-musicales.
Por ejemplo, las dos ambulancias y el personal paramédico que esperaba afuera, por pura precaución, y que no tuvo que intervenir en todo el día. O los tipos que filmaban todo con una cámara de vídeo, y al mismo tiempo escribían notas en una enorme hoja de papel... Más tarde supe que todos los grupos fueron entrevistados a lo largo de la jornada, pero a día de hoy aún no se han publicado esas entrevistas.

Con Doctortilla se le empezó a sacar partido al equipo de luces, cerrando las cortinas de las enormes ventanas del recinto. Si en su meteórica carrera este grupo ha llamado la atención por algo, ha sido por su puesta en escena, con disfraces, teatrillos y coreografías.
En esta ocasión, todo cobraba mayor sentido, puesto su atuendo de sacerdotes y cardenales iba a juego con el tema con el que abrieron: Surfin' Papa, de Mamá Ladilla. Y ahora, nada mejor que ver el vídeo de este momento, ya que disponemos de él.


-El público, que ya conoce el estilo de Doctortilla y aún así nunca saben con qué les van a sorprender, acudió a verlos en número considerable-

Este grupo de punk-rock alternativo, ofrece experiencia, y al mismo tiempo frescura, con un directo efectivo que difícilmente pasa desapercibido. Aunque no todos los temas se apoyan en un característico sentido del humor; hay otros más oscuros, como Allí donde estés, siempre con la originalidad y el abanico de posibilidades que ofrece el violín de Angel.
Además, han mejorado la selección de versiones, desechando el Creep (Radiohead) por el que habían optado otras veces, y metiendo Maneras de Vivir (Leño), que les pega mucho más.

Como curiosidades ajenas a la propia actuación, mencionar que este fue el último directo del batera Santi, que el grupo se encuentra actualmente inactivo de manera indefinida, y que el bajista Paco, el tipo más serio del grupo (que tampoco es mucho decir), tuvo el día completito, pues antes también había tocado con Tennica, y más tarde lo hizo con su otro grupo, Time, en La Copera.
Y al margen de esto, es curioso cómo este tipo de bandas reaviva el tradicional debate música como arte/música como espectáculo. Después de que cada uno manifieste su opinión dentro de los términos generales del marco de referencia, lo cierto es que Doctortilla salen siempre muy bien parados de esta dialéctica. Manteniendo siempre su peculiar idiosincrasia, representan un deseable equilibrio.




Nueva variante del equipo de luces, esta vez para crear una ambientación disco con un cierto aire de guateque. Se preparaba A-92, la banda con más trayectoria de la noche. La veteranía de sus músicos, incluída la enésima cantante (que aunque recién incorporada, traía consigo muchas tablas), significó impecables interpretaciones, buena voz y un sonido maduro, que no es poco, aunque es tal vez la mejor cualidad de un grupo como éste.

Y digo esto, porque hoy día la Spanish pop rock music seventies & eighties que practican, no aspira a revolucionar las ondas, ni los escenarios. Canciones como No te acuerdas de mí, Granada Ciudad o la versión de Toda una vida, probablemente le gustarían más a mi madre que a mí. La mayor parte de su actuación, me pareció estar viendo a una Luz Casal o una Carmen García. Acompañada, eso sí, por una fuerte distorsión guitarril, que les distanciaba de la cuerda festivo-verbenera.



Hay que reconocerlo... NO TODAS sus canciones van de ese palo. Hubo una, que me pareció bastante mejor (no creo que fuera Sueños, que también está bien, porque la que recuerdo es más cañera). Luego supe que fue compuesta por Slowfinger, que toca una de las dos guitarras de A-92.
Además, tampoco desdeñaría la potencia y la garra de Abajo en la vía.
Aunque su directo fue, para mí y para otros, música de fondo, hay que reconocer que con los años han consolidado un cierto público. Joven, por si alguien pudiera pensar otra cosa. Así, la actuación estuvo relativamente animada, oye.



Ya se había hecho de noche, y se me ocurrió acercarme a descansar un poco junto a la barra, para ver a la buena gente, qué tal andaban... y ha llegado el momento de contar un importante detalle que había pasado por alto.

Resulta que AGM quiso fijar precios súmamente económicos para las bebidas (cervezas a 1 euro y copas a 3, ya me diréis...). Yo, por mi parte, a lo largo de la semana me había mentalizado para aprovechar tal circunstancia, e ingerir una buena cantidad de ambas cosas. Pero ocurrió que el miércoles, es decir 3 días antes, me sobrevino una faringitis de esas que me dan a mí. Sí, de las que hacen la declaración de la renta y tienen grupo parlamentario propio.
Como consecuencia, el jueves me perdí el concierto de mi primo con HSG, que a la postre se va a convertir en el único que dé con ellos...

...y también como consecuencia, el sábado tuve que sustituir la cerveza y el whisky por el antibiótico y el antiinflamatorio. Porque uno es sano, y hay que cuidarse, y no hacer locuras.
Así que, después de comprobar hasta qué punto se estaba caldeando el ambiente en la barra, me invadió la frustración por verme rodeado de gente ebria, autoabasteciéndose, y flotando diez metros por encima de mí. Y yo con mis cansados pies pegados al, por otra parte, cada vez más pegajoso, suelo.




El Festival atravesaba su mejor fase, cuando empezó a llenarse el lugar de gente con look metalero. Este fenómeno, y el apagado de luces, anunciaban uno de los momentos álgidos de la noche: la actuación de Aleph Zero.
Aunque básicamente se trata de un grupo de heavy rock, con el plus de un teclado, aquella noche les oímos temas muy diversos. Alguno con aires funk, como Paranoia, y también algunas baladas, como En la oscuridad o Entre el cielo y la tierra. Entre unas cosas y otras, me recordaron mucho a Hombres de Luz, un grupo de hace unos años.

Tocaron también un par de versiones de Extremoduro, lo bastante conocidas como para que yo las reconociera. Tal vez, optaron por ellas para completar el setlist debido a que contaban con un bajista de emergencia. Se trataba de Charyo, voz y guitarra de Insumisos, que no se mantuvo precisamente apartado en un rincón y, salvo por la ropa, fue uno más del grupo.



La verdad es que el sonido de Aleph Zero fue el menos afortunado de la noche. Bastante embarullado a ratos, y con algunos problemas al principio, si no recuerdo mal, me costó trabajo distinguir algunas canciones.
En cualquier caso, se trata de un grupo con dos años de vigencia y un futuro por delante, así que procuraré verlos en un nuevo bolo, cuando hayan encontrado un cantante definitivo. En los Escolapios cantaron los dos guitarristas, demostrando cierta versatilidad. Pero no es lo ideal.

Al margen de esto, el ambiente con el público fue perfecto. Así puede verse, y oírse en el vídeo de Congelado, bajo estas líneas.


(gracias a laurixa3)


Los siguientes en tocar, eran los ganadores del primer Concurso de Directos de AGM, y para hacer la velada un poco más amena e interactiva, alguien salió a presentarlos. El elegido fue Santi, de Histeria Innokua, tal vez por su simpatía y desparpajo, o tal vez porque era el que estaba menos borracho.
Aunque lo dudo.

El caso es que los ganadores esos, eran Billy the Kid y sus Secuaces, en los últimos meses han tenido un boom de madre. Ahora, todos conocen su genuino rock español sin ambajes, muy directo, muy auténtico, muy nuestro, bebiendo tanto de Lapido como de Buenas Noches Rose, un totem para Billy the Kid, y que vienen a ser los actuales Pereza, para quien no lo sepa.

Y todos los han visto en escena, con su rollo western, sus caras de no haber roto un plato, escuchando su sonido muy cuidado, y sus punteos de libro. Y su estilo muy cuidado también, al igual que su imagen. Es verdaderamente admirable la coherencia que mantienen en todo lo que hacen.
Y ahora es cuando me toca decir, "pues que conste que yo ya los ví hace mucho, y les hice crónica". Y contando con esto, voy a aprovechar ahora, para tratar de aportar un poco de perspectiva crítica. Que no todo van a ser flores y triunfos, hombre.



Para empezar, su directo es, a ratos, irremediablemente soso. No es bueno que pueda decirse de un grupo underground, que se le saca el mismo partido cuando escuchas la maqueta en casa, que cuando vas a verlo. Pero la realidad es que, temas como Te acuestas tarde o Llamas, no llegan con más fuerza en vivo que en el estudio. También está el caso de Llueve sobre Mojado, en el que además perdemos los coros de la cantante de A Priori.
Para colmo, las versiones que hacen, como Cadillac Solitario, o Dile a Papá (Cristina y los Subterráneos), no contribuyen a animar el cotarro.
Y por otra parte, su apuesta es muy sensible a una mala afinación o una mala sonorización. No parecen de esos grupos, que pueden quemar la sala aunque el sonido sea un desastre.

Bueno, y la maqueta es otro tema, porque ahora la están paseando allí donde van, pero algunos hace ya un año que la tenemos. Así que más les vale que se vayan metiendo pronto a grabar. De hecho, sus dos mejores temas, que para mi gusto son Rojo y Negro y Palabras que nunca te dije, permanecen inéditos.

Por último, y a modo de consejo preventivo, hay que recordar que esta es la ciudad de la envidia, la permanente decadencia y la calumnia infundada. A cualquiera que consiga un éxito, por pequeño que sea, se le mira con lupa.
Afortunadamente, alguna vez he tenido ocasión de hablar con Jota, el cantante, y la impresión que extraje es que son gente sencilla, sensata, aunque amante de la música y no exenta de ilusión. Y por ello, confío en que sabrán permanecer al margen de historias raras y paranoias de la gente.

Y dicho todo esto, el concierto estuvo bien. Perfecto para la hora y el momento que le tocó.



Insumisos fueron muy buena manera de acabar la fiesta, para los que quedábamos, que aún eramos un centenar. Con ellos nos pegamos el desparrame final, y así podría dar la crónica por terminada, como he hecho otras veces, ¿no? jeje.

Venga, no, que el buen rollo que emana del grupo, se merece algo más. Sin ir más lejos, tuvieron el detalle de poner en la barra, gratis y a disposición de todo el mundo, su E.P. Al Insumiso fino, primero agua y luego vino (creo que el nombre ya lo dice todo). Y nos invitaron a corear el ye-ye-ye de su canción Granada, e incluso a subir al escenario y tocar la guitarra. Aunque nadie lo hizo, claro.



Bueno, antes que nada habría que haber especificado que este es un grupo de rock-blues muy auténtico (en eso último se parecían a los anteriores), aunque con un rollo mucho más garage, y tienen algunos temas que tiran para el punk, o el funk (016, Mi Jardín). Y, al margen de que en su actuación hubo un poco de descontrol -o tal vez, el descontrol debido-, hay varias cosas que llaman la atención de la banda. Por ejemplo, el espectacular bajo de Dave, o la voz extraordinariamente genuina de Charyo. Entre esa voz y la estridencia de la guitarra, sólo con eso ya logran que un concierto de Insumisos merezca la pena.

¡Ah! Casi se me olvida, que esta actuación nos proporcionó una de las imágenes del día: Jesús, corriendo de un lado a otro del escenario. Pero no agobiado por los imprevistos, como hace un año, sino en pleno desfase.





Hacía más de diez minutos que habían dejado de sonar las pantallas, cuando el tiempo parecía detenerse en esa fase de la etílica desnudez de comportamientos, actitudes, corazones, en la que todos los presentes se sienten cómodos, protagonistas y al mismo tiempo integrados como parte del todo, aunque realmente tengan poco que ver entre ellos.
Realmente, cada cual estaba a su rollo, ocupados con conversaciones, bromas, fotografías, o el simple desafío de mantenerse en pie. Poco a poco, el público que quedaba iba desalojando, y mientras que unos formalizaban las primeras despedidas, otros hacían tiempo antes de comenzar la pesada tarea del desmantelamiento.

Si justo después pasó algo interesante, no sé decirlo. Había optado por acompañar a los Colt Puppets al ritual del shawarma en Pedro Antonio, y nunca habría imaginado lo que llegaría a reírme sólo en ese rato, cotilleando sensacionales anecdotas del día. Muchas de las cuales no puedo reproducirlas al no haberlas presenciado, aunque guardo los recuerdos como si fueran propios.
Después de este memorable paréntesis, Guille y yo volvimos al salón de los Escolapios, para así contemplar el aftermath de la batalla, y poder despedirnos de los amigos, aquellos que por espíritu de entrega estuvieron pringando desde el principio y seguían pringando al final.

Hileras de botellas llenas y un barril a medio consumir, nos recordaban que la ocasión aún habría merecido una respuesta mejor, y que la presunta afición alcohólica que se atribuye a la gente de los grupos de Granada, y a sus seguidores, tal vez no pase de ser un mito. O eso, o que la crisis esa de la que hablan, es realmente grave.
Aunque, para mí, siempre es mucho peor la frustración por no haberlo intentado siquiera, no era bonito ver reflejada en las caras de estos valientes la sensación de estar escarmentados. De que el resultado obtenido, aún siendo aceptable, no termina de colmar las expectativas, ni de compensar el duro trabajo y sacrificio realizados.
Sin embargo, la franca realidad es que el monstruo seguía rugiendo. Que AGM había organizado su segundo festival, y tal vez merece la pena entrar a valorar esto, ahora que el contexto ha cambiado...

Porque, veamos. De entrada, todos estamos de acuerdo en que, a la hora de organizar actividades, o buscar el apoyo de instituciones y empresas, para una asociación como esta, era una estupenda carta de presentación el poder sentarse a una mesa con el respaldo de los ciento y pico grupos que formalmente llegó a abarcar el registro de miembros. Esos días parecían más bonitos, e incitaban a los implicados, a esforzarse más.
Pero, si en estos momentos, ese registro no alcanza la cifra de cuarenta, el peor error sería entender esto como una regresión o un paso atrás. Aunque sin duda es un síntoma que no hay que minimizar, creo que para una interpretación profunda y un análisis certero, debemos situarnos en un plano más abstracto: la predisposición humana, el carácter y la personalidad del individuo. En este caso, la del granadino medio, a quien se hace en última instancia depositario de esta iniciativa.

Y para mejor explicarlo, vamos a jugar otra vez a eso de "si yo tuviera un grupo".
Si yo tuiera un grupo, y supiera de la AGM, probablemente estaría asociado. Y además, prestaría interés y atención a lo que se hace, participaría en el foro y asistiría a las reuniones, que son el momento y lugar idóneos para entrar en contacto directo con la junta directiva, y para plantear todo lo que, en mi condición de asociado, considerase oportuno.
De hecho, pensándolo fríamente, y siempre partiendo de "si yo tuviera un grupo, etc", después de este corto período de año y medio de existencia, se me ocurrirían bastantes críticas u observaciones. Incluso, algunas de ellas me afectan a mí, en mi actual papel de colaborador.

Por ejemplo, podría reprochar a la directiva, que le ha faltado mentalidad práctica, o que en ocasiones ha actuado desde perspectivas poco realistas. Que no ha mantenido una línea de comunicación adecuada y constante, o que no ha sabido romper la barrera del nosotros/vosotros. Que le ha faltado creatividad en cuanto a las posibilidades y formas de promoción. Que no tienen a alguien lo bastante formal en la redación de la página. Que la organización de algún acto, debió haber sido mejor. O que, mientras que alguna vez han pecado de exceso de confianza, alguna otra vez podían haber abierto un poco más la mano, para fomentar la participación de los grupos.

Pero todo esto, insisto, lo plantearía en las reuniones, y en todo caso, valorando también todo lo positivo, y dando razones o proponiendo alternativas.
Y si no pudiese ir a las reuniones, al menos buscaría otra manera de involucrarme y dar mi opinión, pero siempre desde el conocimiento de lo que que se está haciendo.
Y si no estuviese en disposición de lo anterior, al menos mantendría la ficha y la agenda actualizadas, y procuraría estar medianamente al día.
Pero si no, al menos sí pagaría los seis euros por persona y trimestre, para asegurarme de que mi grupo sigue figurando en la web, y eventualmente para aprovechar alguna ventaja que proporcione el estar en la Asociación...

...Y si no, pues asumiría mi salida de la misma sin más, y sin dar la lata.
Y es desalentador que un grupo no quiera seguir en esto, por no mantener un mínimo compromiso, o no pagar una raquítica cuota. Pero no es ninguna catástrofe. Entra dentro de lo razonable. Porque, a pesar del espíritu incluyente de un invento como AGM, su destino efectivo, desde una previsión realista, es que unos grupos estén dentro, y otros fuera. Que cada uno lo haga como quiera, según dicte su propio criterio y situación. Y no pasa nada...

...Pero, en todo caso, lo normal es que si un grupo ha estado dentro y luego sale, ahí quede la cosa. Hasta que vuelva a entrar de nuevo cuando le apetezca, si le apetece, claro. Y todos tan contentos.
Lo que no tiene justificación ninguna es que, si alguien se inscribió sólo para salir en la web, y se ha mantenido al margen de AGM excepto para algo que puntualmente le interesaba, en el momento de salir de ella, ese alguien reaccione, no ya criticando, sino despotricando, y menospreciando a unas personas que se han volcado y se han dejado el alma en esto. Y todo, argumentando en círculo cerrado, desde una posición sin fundamento, ajena a los acontecimientos, sin conexión con la realidad. Y cómo no, por escrito, y a toro pasado. Porque no ha tenido los santos cojones de abrir la boca en una reunión.

Amigas, amigos, es muy importante que entendamos que, si esto ha ocurrido, si hay quien ha reaccionado así... es problema suyo y sólo suyo. Y que son una ínfima minoría, y que tal vez su naturaleza no les deja actuar de otro modo. Que lo que está en juego, ya es mucho, y aspira a ser mucho más, y hay que saber estar por encima de cualquier vicisitud. Y, desde luego, por encima de mariconaditas como esta.
Que esto de AGM puede ser mejor o peor, y puede ir más rápido o más lento, pero su principal valor y prioridad tiene que ser por fuerza la continuidad. Por encima de cualquier otra consideración. Metámonos eso en la cabeza.


Y como me estoy divirtiendo y me lo estoy pasando pipa con la parrafada, lo voy a explicar otra vez, poniéndome como ejemplo a mí mismo, y a mi página. A la que, ya debéis saber, me gusta emplear como medida de todas las cosas.

Vamos a ver. ¿Qué clase de friki soy yo, para publicar una crónica semejante de algo que sucedió hace más de mes y medio? ¿Acaso se me ha ido la cabeza? ¿Es este el final definitivo de mi página?
Quien me conoce, ya sabe la respuesta. Porque sabe que puedo estar desmotivado. O apático. O falto de tiempo. O un poco perdido. Pero que he salido de hoyos más profundos.

Lo cierto es que hoy, más de mes y medio después, hay quien está leyendo esta crónica con gran interés. (De hecho, tú la estás leyendo. ¿Qué clase de friki eres tú?) Y lo cierto es que yo, siendo consciente de esto, que lo soy, no puedo echarlo todo por la borda, sólo por pequeños obstáculos, o por una mala tarde, o por un pequeño retraso, o un gran retraso, o por mi dolor de espalda, o por un ordenador lento hasta la exasperación. Porque eso sí sería un fracaso.
Así, que, amigas, amigos, esto no se cierra. Porque a lo mejor al final va a resultar que atravesamos una "etapa" de esas. Y eso significa que ya habrá otras "etapas", en el futuro. De momento, ahora me toca darme de ostias con ésta.


Y ni más ni menos que esto, es lo que espero de vosotros. Que os olvidéis rápido de los ciento y nosecuántos grupos, que fueron una mera distorsión de la realidad, al haber pensado muchos, que esto de AGM era sólo una página web. Cuando el hecho es que esto de AGM, tiene su principal soporte, en unos estatutos, depositados en registro hace más de un año. Unos estatutos, que son instrumento para actuar, puesto en manos de los grupos. Que son neutros, iguales para todos, que pueden incluir a todos y que permiten a todos apoyarse en ellos. Que sobrepasan las invidicualidades. Y que, llegado el caso, se pueden cambiar. Y sólo eso, ya le da a AGM vocación de permanencia.

Los grupos podrán ser más o menos, y podrán ir y venir, la asociación podrá funcionar mejor o peor, y el directivo de turno podrá estar equivocado o acertado. Pero el que esto siga vivo dentro de cuatro años, o dentro de una década, o de dos, es un sueño realizable. En tal caso, el tiempo habrá pasado, y el mundo habrá cambiado, y con suerte nadie se acordará ya de las personas que estuvieron.

Bueno, algunos sí nos acordaremos. Y sabremos que no fue un camino de rosas. Que hubo que afrontar muchas dificultades, esperadas e inesperadas. Y que esto fue sólo una prueba más. Una etapa en el camino.

Una etapa en la que hubo que echarle cojones.
Pero estoy tranquilo. Porque sé que, de eso, váis sobrados.





Gracias a Rafa, y a Jesús.

Gracias a Mar.
Por sus fotos de los grupos, en las que parece que siempre es de noche.
Y por sus otras fotos, en las que parece que siempre es de día.

Gracias a Guille.




Gracias a Babel, que colaboran siempre.

Gracias a Colt Puppets.

Gracias a Jigkorova.

Gracias a Histeria Innokua.

Gracias a Juan.




Gracias a Pablo.

Gracias a Luigi.

Saludos a La Barca de Sua.

Saludos a Marce. Que diga, saludos a Alex.

Saludos al otro Alex, también.


Y gracias a quien lo haya leído entero.




Si piensas que puedes, tú puedes.
Y si piensas que no puedes, tienes razón.


Por: CdelaV | Conciertos | Nos echamos unas birras, 16 concretamente | Referencias (0)

Pasándonos el litro...

Así fue y así se contó. Saludos,Diego.Good job.

Slowfinger | 17-06-2009 17:52:15

Gracias, Antonio.

Me gustaría completarle la corrección ortográfica, pero este alojamiento tan poco fiable, no me deja acceder (igual que ahora me están fallando los comentarios; este es el 2º intento que hago).

Empiezo a pensar que he colgado la crónica de milagro...

ColegadelaVega | 18-06-2009 01:47:31

Peasso de crónica..eso explica la tardanza..Pero lo bueno se hace esperar (iba a decir ke lo bueno si breve...pero creo ke no es el caso..jejeje). No obstante, has hecho gala nuevamente de tu don de plumilla. Se agradece que no entraras en detalles en la parte final del shawarmazo, jajujaji...Eso sí, lo pasamos como los indios, que pollas!
Un abrazo!

Boke | 18-06-2009 02:11:38

Y gracias a tí que cojones, que siempre se olvida ud de si mismo jeje ;)

Sanjuu | 18-06-2009 09:57:02

jejeje, hala, ya está arreglao.


Gracias a ambos vusotrus dos!!

Un braso.

ColegadelaVega | 18-06-2009 16:11:53

Por cierto, ¿nadie me va a decir nada en plan "Colega, vaya rollazo has metío al final"?

¡Quiero ser criticado!

ColegadelaVega | 18-06-2009 16:13:56

La vin que chapa mas enorme! jajajaja

¿Contento?

Sanjuu | 18-06-2009 17:39:31

Juan, con eso no tengo ni pa empezar...

ColegadelaVega | 18-06-2009 17:53:22

Lo siento pero es la mejor crónica que he leido en mucho tiempo, asi que te jodes :D.
Creo q las partes filosóficas son lo tuyo, las clavas.
Por decir algo en contra (y no forzosamente), diré q las partes critico-musicales, a veces, no las veo tan clavadas, creo q no encuentras el equilibrio a la hora de calificar un grupo, aparentas un miedo a dejar mal a nadie, q por un lado mejor el bien q el mal q coño jeje, pero si pienso q tienes muy buena dialéctica para redactar algo más crítico en este apartado sin q pueda sentar mal a nadie.

un placer haber leido una nueva historia, q por fortuna la viví contigo, el colega, y con mucha de la gente q has mencionado en estos párrafos.... por cierto, saludos a los COLT PUPPETS.

gracias,
Guille

guille | 18-06-2009 21:41:34

(3h de la mañana, Shawarmazo)
ñam, gronchf..gronñf.....cómeme la polla...gronchf, slurp, ñam!

Boke | 19-06-2009 02:50:03

Guille: ese "miedo" existe, al menos en el subconsciente, no se pué negar, ya te lo he dicho.
Pero no te preocupes, sigo trabajando en ellou :D

Un braso, y gracias.


Boke: jajajaja...

ColegadelaVega | 19-06-2009 13:35:51

bueno, la verdad es que tas metio un rollazo de la hostia...cuando he empezado a leer no podía imaginar que me quedaran 10 minutos más...jejejeje...
Gracias por todos los buenos comentarios..
decirte que en el alerta rock, que fue la misma empresa que montó el sonido del festival, había algo así como la 4ª parte de equipo...claro, había como la 8ª parte de presupuesto...y eso se nota...además de más grupos y menos tiempo...
En fin...los cojones los tenemos intactos, aunque habiendo quemado ya algunas etapas como tu dices, empiezo a tener ganas de ver los toros desde la barrera...me gustaría apoyar a AGM desde la posición de cualquier grupo y no como presidente ni como nada...hay cierta diplomacia que empieza a tocarme mucho los huevos...no va por nadie de los q nos conocemos eh??jajaja...pero a mi tb me gustaría en algún momento decir lo que siento y tal y como lo siento...
Hay gente que me está perjudicando personalmente en mi trabajo...y por ahí es por donde ya no tengo ganas de pasar...tengo mi estudio de grabación, tu lo conoces...bueno, todos vosotros...estoy empezando en esto...y un sólo grupo que hable mal de tí te puede tirar por tierra la ilusión de tu vida y, lo que es peor, tu trabajo...y claro, hablan mal de mí ya no por mi trabajo, sino porque soy la cabeza visible de AGM y tienen ganas de dar por...
Total...en esas estamos....y claro, como dices en tu crónica creo que hemos aspirado a mucho en una ciudad llena de envidias y rivalidades....qué ingenuos... nosotros y los grupos que piensan comerán de esto algún día y se olvidan que esto es un hobbie y que AGM no es sino una herramienta más para que tengan algo más de voz en Granada...
Un saludo a todos y muchas gracias por vuestro apoyo siempre.

Jesús | 19-06-2009 17:39:50

jejeje ¿10 minutos? ¡Qué decepción, yo pensaba que se tardaría mucho más!

En cuanto a lo que me cuentas, respecto a tu trabajo... pues a mí también me jode, no hay más vuelta que darle.
Pero también te digo, que efectivamente estás empezando, pero que no te rindas a los que te intentan joder.

Porque digo yo que los grupos que hayan trabajado contigo, también hablarán (a lo mejor ahora el ingenuo soy yo, pero confío en que sí).
Y eso también tiene que contar, creo yo. Y debe tener más valor que cualquier habladuría de la gente. Al menos, a oídos de una persona inteligente.

Y dicho esto, un abrazo. ¡Y gracias!

ColegadelaVega | 19-06-2009 20:33:22

Bueno Jesús, y por supuesto, en los momentos chungos, recuerda el truquito de la canción:


IMAGINATE AL PAPA, EN CHANDAL

¡CHANDAL¡

CON UNA GORRA DÉ HÉLICE Y CHANCLAS...


(Susan Tidad en chandal)

(Susan)
(Susan Tidad)


(De los Tidad de toa la vida, oye)

ColegadelaVega | 19-06-2009 20:36:01

puffff, no veas que paliza, jaja, pero me gusta, casi mas que el resto que he leido que tambien eran buenas.

En cuanto al festival, fue un fiasco económico que ha sido mitigado gracias a las cuotas, porque si no hoy en dia me veia comiendo arroz y patatas para pagar los gastos.

Como ya hemos dicho muchas veces los 2€/mes no son para pagar nuestro tiempo, son para pagar gastos.

Y si, a mi tambien me apetece ver todo desde fuera y apoyar todo el tema sin perderme el shawarmazo que tambien me encanta, jajajajaja. Pero que nadie se lo tome como algo malo, creo que es algo normal y bueno, nosotros hemos hecho las cosas de una manera, han ido como han ido y que otro las retome tiene un riesgo, que ahora creo que podemos correr porque el esqueleto de AGM esta ya bastante fuerte.

Un saludo Diego! y muchas gracias por tu presencia, ni que decir ya por las crónicas y el apoyo.

Rafa | 22-06-2009 17:01:59

Rafa, no subestimes el arroz con patatas, que es tá muy bien... y si no, que se lo pregunten a algunos cientos de millones de asiáticos :D
Y otra cosa... ME ASEGURARÉ DE ESTAR PRESENTE EN ESE SHAWARMAZO :)

(Y también después. Allí seguiré.)

¡Grasias!

ColegadelaVega | 22-06-2009 18:34:53

Unete a la fiesta


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Birra con ginebra, o el Diario de Diego Jones ("porque no hace falta tener 30 años pa coquetear con la alopecia") es la libreta virtual donde espero ir relatando experiencias fruto de mi inmersión en el rock 'n roll, de la mano de una banda: ANATOLIA

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